 Para algunos es un espectáculo brutal, un vestigio de nuestro pasado salvaje; para otros es un deporte noble, un arte de defensa y ataque, reservado para unos cuantos valientes y obcecados; para unos más, es un negocio millonario y sangriento, y para los demás es una disciplina olÃmpica, una función sabatina, un pago por evento o un pasatiempo doloroso. Pero muy pocos pueden permanecer impasibles ante el boxeo, cuyas raÃces se entrelazan con las de la humanidad misma. (Leer más) Calificación:     
|